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En el año 2000, mientras el Ministerio de Educación Nacional de Colombia iniciaba la fase piloto de un proyecto para incorporar nuevas tecnologías computacionales al currículo de matemáticas, la Institución Educativa Juan Bautista La Salle, en Florencia, Caquetá, recibió calculadoras gráficas Texas Instruments como parte de esa dotación. En lugar de usarlas solo para resolver ejercicios de un libro de texto, los docentes de matemáticas del colegio les propusieron a sus estudiantes de grado noveno un reto distinto: construir y modelar, con esa tecnología, un elemento de la identidad cultural de su propia región.

El resultado fue la Maloca Coreguaje: la reproducción geométrica —primero a mano, después con calculadora graficadora y el software de geometría dinámica Cabri— de la maloca, la construcción tradicional del pueblo indígena coreguaje que habita la Amazonía colombiana. Lo que comenzó como el proyecto de un solo grado se convirtió, con los años, en una progresión pedagógica completa de primero a once, y en 2004 en una estrategia de formación docente que el colegio presentó a toda la red de profesores de matemáticas del municipio de Florencia. Texas Instruments y Cabri —las dos tecnologías centrales del proyecto— son, hoy como en el año 2000, marcas que Districalc lleva a las aulas de América Latina desde 1981.

2000
Año en que el Ministerio de Educación Nacional dotó al colegio de calculadoras gráficas para la fase piloto del proyecto
6
Procedimientos geométricos distintos que los estudiantes usaron para reconstruir la maloca con calculadora y Cabri
Grados 1°–11°
Niveles escolares integrados en una sola progresión pedagógica, del dibujo a mano a la geometría dinámica

El reto: enseñar pensamiento espacial con sentido cultural, no solo con ejercicios de un libro

La fase piloto del proyecto de Nuevas Tecnologías del Ministerio de Educación buscaba algo más ambicioso que repartir calculadoras: quería que la tecnología cambiara la forma en que se enseñaba geometría. En la Institución Educativa Juan Bautista La Salle, los docentes de matemáticas decidieron que la mejor manera de lograrlo era anclar el aprendizaje del pensamiento espacial y los sistemas geométricos en algo que sus estudiantes ya conocían y valoraban: el entorno sociocultural de su región, en el sur de Colombia, en la Amazonía del Caquetá.

Así plantearon a los estudiantes de grado noveno del año 2000 un desafío concreto: construir y modelar, con las herramientas computacionales que acababan de recibir, un elemento de identidad cultural de la región. La elección no fue arbitraria: surgió del contacto con miembros de la etnia coreguaje y con la maloca, la vivienda comunal tradicional de esa comunidad indígena.

"Ellos están diciendo que tienen un instrumento a la mano que les permite aprender matemáticas prácticamente jugando, de manera muy divertida."
— Docente de la Institución Educativa Juan Bautista La Salle, sobre el uso de la calculadora gráfica en el proyecto

Del río Orteguaza al resguardo indígena: documentar la maloca en el territorio

Antes de construir nada en una calculadora, el equipo del proyecto —docentes y estudiantes investigadores— viajó al Resguardo Indígena de Agua Negra, en el municipio de Milán, Caquetá, para documentar de primera mano la maloca coreguaje. Partieron desde Puerto Arango y remontaron el río Orteguaza hasta el resguardo, donde tuvieron contacto directo con miembros de la etnia, quienes compartieron con ellos el significado cultural y los detalles de construcción de la maloca.

Ese trabajo de campo se convirtió en un mural en la institución educativa: un registro visual de la maloca, del entorno amazónico que es el hábitat de la etnia coreguaje, y de las calculadoras que, según cuentan los propios docentes, "le dieron vida a esa construcción" dentro del aula. La propuesta para los estudiantes quedó clara desde entonces: reproducir la maloca, pero en forma modular y geométrica.

Del dibujo a mano a la geometría dinámica: una progresión de primero a once

Antes de tocar una calculadora, los estudiantes más pequeños construían la maloca con las manos. En primero, segundo y tercer grado, los niños se aproximaban a la maloca coreguaje mediante técnicas básicas de dibujo y collage, para desarrollar primero una idea visual clara de la figura geométrica. En cuarto y quinto grado, ya con instrumentos convencionales —compás, regla, escuadra—, la construcción se volvía más precisa, afianzando la motricidad y preparando a los estudiantes para el paso siguiente: las calculadoras y los computadores.

Ese tránsito —de la construcción manual a la construcción con tecnología— no era solo un cambio de herramienta. Buscaba que, para cuando los estudiantes llegaran a los cursos superiores, ya tuvieran una base conceptual sólida que les permitiera aprovechar el potencial de la geometría dinámica, en lugar de usar la calculadora como una caja negra.

"Recuerden, queridos estudiantes, que cuando vamos a hacer un proyecto siempre debemos destinar un 70% a la planeación y el diseño, y un 30% al desarrollo" — así resumía uno de los docentes del proyecto la disciplina de trabajo que exigía cada construcción geométrica de la maloca.

Seis construcciones, una maloca: geometría euclidiana, perspectiva y coordenadas 3D en la calculadora

En bachillerato, el objetivo cambiaba de escala. Aprovechando las habilidades que los estudiantes ya habían desarrollado en el manejo de calculadoras gráficas y computadores, el proyecto les pidió reproducir virtualmente la maloca coreguaje con seis procedimientos geométricos distintos, cada uno explorando una rama diferente de la geometría con Cabri y las calculadoras Texas Instruments:

Método 1
Geometría euclidiana en el plano
Construcción del triángulo isósceles del techo a partir de proporciones y puntos medios, aplicando el compás virtual sobre el segmento base.
Método 2
Postulados de la recta y puntos de fuga
Simulación de la maloca con profundidad y perspectiva, construida a partir de dos puntos de fuga y el postulado de que por dos puntos pasa una única recta.
Método 3
Coordenadas en tres ejes (x, y, z)
Un modelo con el eje x para el ancho, el eje y para la altura y el eje z para el largo, que genera los polígonos negro, café, azul y rojo que forman la base de la construcción.
Método 4
Modelo corporizado y computacional
Una construcción basada en cuatro segmentos (AB, CD, EF, GH) que permite variar el tamaño de la maloca sin que esta pierda su simetría ni su estética.
Método 5
Teorema de Tales
Aplicado para dividir en partes iguales el segmento que define el trapecio de la fachada de la maloca.
Método 6
Triángulo inscrito en una semicircunferencia
El teorema según el cual todo triángulo inscrito en un semicírculo es un triángulo rectángulo, usado para construir la fachada de la maloca.

De esa misma estructura, los estudiantes lograron extraer hasta cinco polígonos distintos —un triángulo, un rectángulo en la base, otro polígono en la puerta, un paralelogramo en el techo y un trapecio en otra sección del techo— demostrando que, como señaló uno de los docentes del proyecto, "aparentemente es un dibujo, pero ahí, en esa construcción, en esa simulación, se mueve una cantidad de objetos geométricos".

"El teorema que voy a aplicar es el teorema para la fachada de la maloca: todo triángulo que se inscribe en un semicírculo es un triángulo rectángulo. Ese triángulo nos sirve mucho para la fachada."
— Estudiante de la Institución Educativa Juan Bautista La Salle, explicando su construcción con Cabri

El proyecto documentado: dos videos del proceso completo

El proyecto quedó registrado en un documental en dos partes que muestra el trabajo de campo en el resguardo indígena, la progresión pedagógica por grados y a los propios estudiantes explicando, frente a la calculadora, cada una de sus construcciones geométricas:

Parte 1: el trabajo de campo y el inicio del proyecto en el año 2000
Parte 2: la progresión pedagógica, los teoremas aplicados y el Estudio de Clase de 2004

Registro audiovisual original del proyecto, publicado por la Institución Educativa Juan Bautista La Salle: Parte 1 · Parte 2.

Estudio de Clase: de un proyecto de aula a una estrategia para todo el municipio

El 4 de julio de 2004, el proyecto dio un salto de escala. La Institución Educativa Juan Bautista La Salle presentó, en un foro abierto dirigido a los docentes de matemáticas del municipio de Florencia, una estrategia pedagógica llamada Estudio de Clase: un formato estructurado para llevar la experiencia de la Maloca Coreguaje —y el enfoque de pensamiento espacial y sistemas geométricos que la sostiene— más allá de las aulas donde había nacido.

El formato del Estudio de Clase incluía la presentación de la lección y la situación problema, la construcción por parte de los estudiantes participantes, un reporte verbal y escrito, una reflexión de los docentes asistentes, el comentario de un experto invitado y, por último, la validación de la lección: un ejercicio explícito de identificar fortalezas, debilidades y observaciones generales de la propuesta.

La conclusión del estudio fue clara: la propuesta era viable, se podía instalar y se podía replicar hacia el futuro en la región —una base para construir, con el tiempo, un libro guía para enseñar matemáticas de esta forma en los grados sexto a once, en todos los establecimientos educativos del país.

Texas Instruments y Cabri en las aulas de América Latina desde 1981

La Maloca Coreguaje es, ante todo, un proyecto de los docentes y estudiantes de la Institución Educativa Juan Bautista La Salle, desarrollado en el marco de la fase piloto de Nuevas Tecnologías del Ministerio de Educación Nacional de Colombia. Pero también es, desde el año 2000, un ejemplo temprano y muy concreto de para qué sirven las herramientas que Districalc lleva a las aulas de América Latina desde 1981: las calculadoras gráficas Texas Instruments y el software de geometría dinámica Cabri, hoy pilares del portafolio de matemáticas de Districalc, fueron la tecnología que hizo posible que un salón de clase en la Amazonía colombiana convirtiera una construcción indígena en una clase completa de geometría euclidiana, perspectiva y coordenadas espaciales.

Más de dos décadas después, esa misma combinación —calculadoras graficadoras, software de geometría dinámica y un enfoque pedagógico que conecta las matemáticas con el entorno cultural de cada estudiante— sigue siendo la base de cómo Districalc acompaña hoy a colegios de toda la región en la enseñanza del pensamiento espacial y los sistemas geométricos.

¿Tu colegio quiere llevar la geometría dinámica y las calculadoras graficadoras Texas Instruments al aula? Contáctanos — Districalc distribuye e integra Texas Instruments y Cabri en instituciones educativas de toda América Latina.

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Districalc distribuye e integra Texas Instruments y Cabri en instituciones educativas de toda América Latina — desde la dotación de equipos hasta la formación docente.

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